los detectives privados y los delitos

paragraph-1161139__180

Desgranando la Ley de Seguridad Privada 5/2014 de 4 de abril, en la parte que a los detectives privados nos concierne, encontramos que en su artículo 48.1.c) dice literalmente que “los servicios de investigación privada, a cargo de detectives privados, consistirán en la realización de las averiguaciones que resulten necesarias para la obtención y aportación, por cuenta de terceros legitimados, de información y pruebas sobre conductas o hechos privados relacionados con […]
c) La realización de averiguaciones y la obtención de información y pruebas relativas a delitos sólo perseguibles a instancia de parte por encargo de los sujetos legitimados en el proceso penal”.

En nuestra agencia de detectives en Sevilla, Logia Detectives tenemos muy claro qué significa esto de las averiguaciones necesarias para la obtención y aportación de información y pruebas sobre conductas o hechos privados relacionados con DELITOS SÓLO PERSEGUIBLES A INSTANCIA DE PARTE. Sin embargo, no descartamos la posibilidad de que a algunas personas les asalten dudas en torno a qué podemos o no podemos investigar los detectives, una minoría podrían incluso ser profesionales del sector y una inmensa mayoría con seguridad los potenciales clientes, ya sean particulares o bufetes de abogados y asesores, los particulares por desconocimiento de la ley y los bufetes por desconocimiento del ámbito de actuación de los detectives privados.

Intentaremos explicar algunos conceptos de la manera más simple posible. En el proceso penal rige la oficialidad, es decir, desde que se conoce el hecho delictivo (noticia criminis) el inicio o incoación del proceso penal ha de ser procurado de oficio. Con un sencillo ejemplo lo ilustraremos para mejor comprensión del lector: Imaginemos que la policía sorprende a unos ladrones entrando a robar a un domicilio. En ese momento, cogen a los ladrones y los ponen inmediatamente a disposición judicial iniciando el proceso penal que culminará en la vista oral del juicio y la sentencia del juez. En este caso la policía no espera a que, por ejemplo, los propietarios del domicilio donde los ladrones han entrado a robar interpongan denuncia alguna. La policía pues, ha actuado de oficio.

Sin embargo, el principio de oficialidad ha de ser matizado, pues no todos los delitos son perseguibles de oficio, como en el ejemplo anterior, existiendo también los delitos que son perseguibles sólo a instancia de parte. Estos delitos son aquellos en los que es necesaria la iniciativa explícita del agraviado para que se inicie el proceso penal.

A su vez dentro de los delitos perseguibles sólo a instancia de parte podemos distinguir entre:
a. Los que requieren la presentación de una querella por parte del agraviado (básicamente, calumnias e injurias entre particulares). Éstos son los delitos privados.
b. Los que requieren la presentación de denuncia por parte del perjudicado, de su representante legal o del ministerio fiscal(daños por imprudencia, abuso y acoso sexuales, abandono de familia, agresiones, descubrimiento y revelación de secretos, delitos societarios, delitos relacionados con los consumidores y el mercado, etc.). Éstos son los delitos semipúblicos.

La calumnia y la injuria constituyen lo que se conocen como delitos contra el honor, pero también se encuentran entre los delitos contra la Constitución. La calumnia consiste en la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad (art.205 CP). La injuria es la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación. (art.208 CP).
Por otra parte, creemos interesante distinguir entre términos que a veces el ciudadano de a pie utiliza sin ton ni son: demanda, denuncia y querella.

La denuncia y la querella son dos formas distintas de iniciar un proceso penal, mientras que la demanda se utiliza para reclamar nuestros derechos en la vía civil, laboral o mercantil.
Las diferencias entre querella y denuncia consisten en que la querella debe ir siempre por escrito y con firma de abogado y procurados. La denuncia, sin embargo, además de por ecfrito pueden formularse verbalmente ante el juzgado de guardia o ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que seguidamente trasladarán la denuncia al juzgado. En la querella, además de relatar los hechos, hemos de identificar a la (s) persona(s) culpables y calificar asimismo el delito que se le imputa a esa(s) persona(s), solicitando en el mismo escrito las penas a imponer al autor o autores. La denuncia contiene un mero relato de cómo sucedieron los hechos y en qué circunstancias tuvieron lugar esos hechos. Con la querella el cliente pasa a ser parte del proceso, por lo que será informado en todo momento de las actuaciones judiciales que se estén dando durante el proceso penal, podrá solicitar pruebas, intervenir en los interrogatorios a los testigos, impugnar y valorar pruebas periciales, etc. esto no es posible con la denuncia.

Como pueden comprobar los lectores, los detectives privados podemos intervenir y aportar las pruebas y evidencias obtenidas, así como ratificar nuestros informes con validez pericial, en todos estos procesos, además de los de los ámbitos civil, laboral y mercantil.
Desde nuestra agencia de detectives en Sevilla,LOGIA DETECTIVES desea haber aclarado sus dudas en el tema tratado en este post. En cualquier momento, si así lo desean, pueden pedirnos asesoramiento gratuito y sin compromiso alguno, con la confianza de que está en manos de profesionales.