ALERTA AMBER

ALERTA AMBER

bike-1226015__180Aunque no es la primera vez que Logia detectives tratamos desde este blog el tema de las desapariciones, teníamos pendiente un post dedicado a unos de los casos más sensibles con los que de vez en cuando nos encontramos como ciudadanos y que, creemos, es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Se trata de las desapariciones de menores.

En España se han dado a lo largo de muchos años desapariciones de menores, con diferentes finales o incluso que están aún por resolver. En los últimos años, podemos recordar casos como los de la pequeña Mari Luz, Yeremi, los hijos de José Bretón, Sara, o incluso, en su día Marta del Castillo. Todos ellos fueron en su día casos de niños o menores desaparecidos, algunos aún lo siguen siendo.

Aunque España es un país que cuenta con una serie de protocolos a seguir en caso de personas y, por ende, de menores desaparecidos, hemos de decir que no ha sido nunca un país pionero a la hora de establecer medidas de respuesta inmediata ante la desaparición de un menor.

Indudablemente, el problema no solamente azota a nuestro país, sino que es algo universal, si bien la sensibilización que dio lugar a las exigencias por parte de la población a las instancias policiales y políticas tuvo su punto álgido en los Estados Unidos en el año 1996. Todo ello se vio concretado en lo que se conoce como la Alerta Amber.

El nombre de Alerta Amber es un retroacrónimo de las palabras inglesas America’s Missing: Broadcasting Emergency Response. La Alerta Amber es un sistema de alerta que se activa en las horas inmediatamente posteriores a la desaparición de un menor. Se emite por todos los medios posibles, tales como radio, televisión, redes sociales, sms, correo electrónico, se pegan carteles, etc., y es un tipo de respuesta acorde a la opinión de los expertos que coinciden en que las primeras horas tras la desaparición son vitales para encontrar a la persona sin daños.

La Alerta Amber debe su nombre a la pequeña Amber Rene Hagerman, que era una niña de 9 años, desaparecida en 1996.

Amber vivía en Arlington, Texas, y solía jugar con su bicicleta. El 12 de enero de 1996, Amber jugaba cerca de la casa de sus abuelos cuando desapareció. Hubo un testigo, Jim Kevil, que vio cómo una camioneta se acercó al aparcamiento de una tienda abandonada, en cuya rampa estaba jugando Amber con su bicicleta. De la camioneta bajó un hombre blanco, que cogió a Amber y la metió a rastras en la camioneta. Así se lo contó a la policía. Inmediatamente, la policía de Arlington, el FBI y numerosos voluntarios, vecinos de la pequeña Amber y su familia, organizaron batidas buscando a la niña.

Tres días después, un hombre que iba paseando con su perro encontró el cuerpo de la pequeña en un arroyo. Había sido violada y degollada. Los médicos forenses pudieron determinar en la autopsia que la niña llevaba dos días muerta. Nunca se encontró al asesino, a pesar incluso de la recompensa de 75,000 dólares ofrecidos para encontrar al asesino.

Unos días más tarde comenzó la movilización de la madre de Amber, Donna Norris, quien pidió leyes más estrictas y severas para los delincuentes sexuales, movilización que tuvo sus frutos al conseguir que se creara un registro nacional de delincuentes sexuales y que se pusieran en marcha los protocolos de actuación que hoy conocemos como Alerta Amber.

La Alerta Amber está vigente en los Estados Unidos, así como en otros países americanos, por ejemplo, México.

En España, no es hasta el año 2014 cuando podemos decir que contamos con un plan de emergencias con objetivos y características similares a la Alerta Amber. Este convenio, suscrito por diversos organismos públicos y privados, recoge que la alerta se difundirá por todos los medios posibles entre un mínimo de 3 horas y un máximo de 24 horas. En caso de ampliación, habría de hacerse otra alerta incluyendo información adicional. En el mensaje se incluirá siempre el número de teléfono gratuito 900 300 330, disponible para la colaboración ciudadana. Además, podrá incluir, aparte de la descripción del menor desaparecido y la ropa que llevaba en el momento de la desaparición, el lugar de la desaparición, e información poniendo en alerta sobre la posible peligrosidad del secuestrador o secuestradores.

Logia Detectives en Sevilla creemos en el importantísimo papel que juega la ciudadanía en el control de la delincuencia, más aún en estos casos donde corre peligro la vida de los más indefensos de la sociedad, los menores.

Logia Detectives, en Sevilla, al servicio de la sociedad, esperamos que este post le haya resultado de utilidad.