AUMENTO DE LAS BAJAS POR ENFERMEDAD COMÚN

AUMENTO DE LAS BAJAS POR ENFERMEDAD COMÚN

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Según la última información de la Seguridad Social, las bajas laborales por enfermedad común han sufrido un incremento en el primer semestre del año 2016.

El dato resulta curioso pues acompaña a la recuperación de la actividad económica que también parece que ha tenido lugar, de acuerdo con los datos igualmente ofrecidos por fuentes oficiales.

Al inicio de la recesión o crisis económica allá por 2007, hubo muchas opiniones por parte, no de expertos, sino de ciudadanos de a pie. Entre ellas, recordamos oír a la opinión pública, expresar la idea de que, con la picaresca y, debido a la falta de ingresos o disminución de los mismos producida por la general bajada de sueldos que se produjo en todos los sectores, muchos serían aquellos trabajadores que se darían de baja de manera fraudulenta para poder dedicarse a otros empleos dentro de la economía sumergida, al mismo tiempo que se cobraba el sueldo estando de baja. De esta manera, los ingresos, cada vez más bajos, se verían igualados a lo que era antes.

Sin embargo, la tendencia y el tiempo, ha ido demostrando todo lo contrario. Las bajas laborales por enfermedad común fueron bajando paulatinamente desde 2007, alcanzando su mínimo histórico en el año 2013, coincidiendo con la etapa más dura de la crisis a nivel económico.

En ese año, 2013, las bajas por enfermedad común tramitadas por la Seguridad Social supusieron en torno al 50% de las que se habían tramitado antes de la crisis económica, cuando el crecimiento del PIB rondaba el 3%.

Recordemos que las bajas por contingencias comunes son aquellas donde la dolencia no está relacionada con el puesto de trabajo pero que imposibilitarían el desempeño del mismo.

Si buscamos un motivo para explicar por qué el comportamiento de los trabajadores ha ido moviéndose justamente en sentido contrario a lo que la gente auguraba, no será difícil imaginar a los lectores que, principalmente, la razón fue el miedo. Enfrentándonos a una situación económica y laboral cada vez más dura, con despidos y EREs en multitud de empresas los trabajadores han aguantado en sus puestos de trabajo hasta límites que en otra situación no habrían aguantado, por el miedo a ser despedidos y perder la única fuente de ingresos para hacer frente a todos los compromisos que se fueron adquiriendo con los bancos ante la idea de que era posible trabajar y vivir con comodidad y algún que otro capricho.

No obstante, y a pesar del descenso, nunca se puede generalizar y seguramente hubo algunas bajas fingidas. Con la noticia ahora del aumento de las bajas por contingencias comunes, podríamos pensar y, quizás no equivocarnos, en ese saco de las bajas laborales ha ascendido también el número de aquellas que constituyen un fraude.

Como en otras ocasiones hemos mencionado, las bajas fingidas causan importantes pérdidas a empresas, sobre todo si son pymes, pues el empresario ha de buscar a otro trabajador para no parar o disminuir su producción. Pero además, el fraude provocado a la Seguridad Social significa que toda la sociedad española está siendo defraudada y ese dinero que se dedica a pagar sueldos de personas que fingen no poder desempeñar su trabajo por estar enfermas se podría destinar a otras muchas cosas, que seguro que serían bienvenidas en el ámbito sanitario.

Los detectives privados dedicamos una gran parte de nuestros casos a investigar este tipo de fraude y, aunque se notó la bajada, tal y como indican las cifras, sabemos que nunca ha dejado de existir.

El empresario que conoce o sospecha que su empleado o empleada en realidad no está tan enfermo como para no poder desempeñar su trabajo o sabe que está alargando esa situación estando ya recuperado o recuperada completamente, normalmente ha de pensar y sopesar las posibles soluciones. Ha de hacer sus cuentas y, probablemente, descubrirá que el servicio de los detectives para destapar el fraude en realidad es mucho más económico que seguir con la farsa del “trabajador” o “trabajadora”.

Logia Detectives en Sevilla recomendamos que nos plantee su problema y le brindaremos el mejor asesoramiento, de manera gratuita.