DETECTIVE DE OBRAS DE ARTE

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Los detectives privados en Sevilla, como en el resto del territorio nacional, tenemos que superar unos estudios universitarios de 180 créditos con asignaturas que se relacionan con el mundo de la seguridad y la criminalidad, en todos sus aspectos.

A partir de ahí, el detective privado puede, si así lo desea, complementar su formación con cursos mucho más específicos sobre áreas diversas que, sin duda, le convertirán en un experto a la hora de determinar una serie de aspectos con relación al objeto de su investigación.

En el presente post, Logia Detectives, como detectives en Sevilla queremos  dar un ejemplo de esto con una noticia de hace tan solo unos días. El 1 de mayo de 2009, en el museo Scheringa de la ciudad de Spanbroek, al norte de Holanda, entraron unos individuos ataviados con capuchas y robaron a mano armada un cuadro de Dalí, Adolescencia, y otro de la pintora polaca Tamara de Lempicka, La Musicienne.

Tras unos años de investigación policial, la policía deja de buscar porque agotados todos sus recursos no tiene pistas que seguir y tiene otras cosas de las que ocuparse, quedando esos casos abiertos y sin resolver. Arthur Brand es un detective privado especializado en obras de arte. El caso en Holanda fue tan sonado por la importancia de las obras robadas que se interesó por el tema. Él conoce a la perfección el mundo del arte y sabe a quién preguntar, pues al fin y al cabo, en el mundo del tráfico de obras de arte todos se conocen, según Brand.

Como el propio detective relata a EFE en una entrevista reciente, a veces las películas animan a los delincuentes a robar obras de arte. El problema viene después cuando no saben qué hacer con ellas, pues no es tan fácil vender cuadros famosos, ya que no se pueden exhibir en ningún sitio. La gente que los compra suelen tenerlos escondidos en garajes, dificultando este hecho la labor de la policía, a pesar de la tecnología empleada para el rastreo de las mismas.

En ocasiones, las obras de arte pasan de unas manos a otras, ya que se suelen utilizar como moneda de cambio. De esta manera, puede darse el caso de que la persona que compra alguna de ellas no sabe que son robadas. Cuando se enteran, se dan cuenta de que han cometido un delito sin su conocimiento, pero ya sabemos que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento. Nos preguntaremos qué ocurre en estos casos. Normalmente pueden ocurrir dos cosas: bien que se destruyan las obras, bien que los actuales propietarios las devuelvan, que fue precisamente lo que ocurrió con los dos cuadros robados del Scheringa. Cuando los propietarios, que no eran los ladrones ni sabían que los cuadros habían sido robados, se enteraron, se pusieron en contacto con Brand para que les ayudara a devolverlos.

Arthur Brand, que como detective privado especialista en obras de arte ha trabajado conjuntamente con la policía alemana, holandesa y con la Guardia Civil española, afirma que es muy difícil encontrar las obras de arte robadas y que solamente se consigue en un porcentaje no superior al 5%.

La historia parece sacada de un guión de película de James Bond, pero es real. Sin embargo, como el propio Arthur Brand admite, su día a día no consiste en este tipo de trabajos. Él, como detective privado especialista en obras de arte, se dedica principalmente a asesorar a sus clientes sobre la autenticidad y los precios de las obras de arte antes de ser adquiridas por los mismos.

Para Arthur Brand, su caso más exitoso fue en 2015 con el hallazgo y recuperación de los caballos de Hitler, unas esculturas en bronce pertenecientes al dictador nazi, que se daban por perdidas.