EL DETECTIVE PRIVADO Y LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

EL DETECTIVE PRIVADO Y LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

Según Naciones Unidas la violencia contra la mujer se define como “todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.

background-1291225_960_720Aunque son muchas son las definiciones sobre la violencia de género que podemos encontrar según el organismo o asociación que consultemos, el término implica que se trata de un tipo de violencia derivada de la construcción social y cultural de la masculinidad y la feminidad, pues el término género se refiere más a las diferencias  psicológicas, sociales y culturales entre hombres y mujeres que a las diferencias biológicas que conllevaría el término sexo. De esta forma, lo lógico es pensar que el término violencia de género  se puede aplicar tanto a mujeres como a hombres si se ejerce una violencia sobre ellos en función de su género.

Sin embargo, al oír las palabras violencia de género, automáticamente la idea que nos surge es la del maltrato a la mujer, de manera que, aunque el término también definiría al tipo de maltrato que podría sufrir un hombre por parte de alguna mujer de su entorno afectivo por el simple hecho de ser hombre, cuando hablamos de violencia de género, en realidad nos estamos refiriendo a términos tales como violencia hacia las mujeres, violencia sexista, violencia machista o violencia de pareja.

Sean cuales fueren las diferentes definiciones del  término violencia de género, parece haber un consenso en pensar en ella como la violencia ejercida por el hombre sobre la mujer por el simple hecho de ser mujer. El origen de este tipo de violencia está en las sociedades patriarcales, establecidas a nivel mundial desde tiempos ancestrales, que han marcado las desigualdades en derechos y el desequilibrio de poderes entre el hombre y la mujer, quedando ésta relegada al ámbito familiar y doméstico dentro de la sociedad.

Las víctimas de la violencia de género son principalmente la mujer, pero también los hijos cuando reciben violencia por parte del agresor y en algunas ocasiones otros familiares de la misma. El tipo de violencia ejercida por le hombre puede ser no sólo física, sino también psicológica, gestual, verbal, sexual y económica, dándose todas a la vez de manera típica, aunque la cara externa que el resto de la sociedad podemos ver sea la violencia física en forma de lesiones o, incluso y lamentablemente, la muerte de las víctimas.

Las cifras a nivel mundial son espeluznantes. Estudios recientes en más de 80 países arrojan los siguientes resultados: el 35% de las mujeres has sufrido alguna vez en su vida algún tipo de violencia física y/o sexual ejercida sobre ellas por sus parejas o por terceros; el 30% de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia física y/o sexual infligida por su pareja; un 38% de los asesinatos de mujeres que se producen en el mundo son cometidos por sus parejas.

En España, los datos sobre mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas desde el año 2007 son los siguientes:

2007 = 71; 2008 = 84; 2009 = 68; 2010 = 85; 2011 = 67; 2012 = 57; 2013 = 57; 2014 = 59; 2015 = 64, 2016=44. oppression-458621__340

Realmente en la sociedad española, la violencia contra la mujer constituye una lacra, como en el resto del mundo. Es un mal instalado en nuestra sociedad. Aunque algunos expertos intentan describir los factores de riesgo y las características tanto de víctimas como de agresores para poder establecer políticas de lucha y prevención contra este tipo de violencia, lo cierto es que se trata de un problema que no entiende de edad, ni de clases sociales, pues las desigualdades entre los géneros se dan en todos los ámbitos, no solamente de la vida privada sino también de la vida pública de nuestro país, por mucho que la discriminación por razones de sexo sea inconstitucional en nuestro ordenamiento jurídico.

Las políticas que se están llevando a cabo para luchar contra este problema son principalmente de prevención primaria, es decir, su objetivo es impedir que se produzca el primer episodio de violencia hacia la mujer. Suelen ser políticas que intentan con mayor o menor éxito proteger a la mujer, combatir la discriminación de la mujer, fomentar la igualdad entre los géneros y adoptar normas culturales y sociales más pacíficas. Mas cuando oímos las noticias  de las denuncias de mujeres por agresiones sexuales y violaciones incluso en festejos donde acude gran cantidad de público, nos preguntamos si esas políticas realmente están sirviendo para algo.

Entonces surge la pregunta: ¿Puede la labor del detective privado resultar útil en casos de violencia de género?

Dentro de las políticas de prevención primaria, los detectives privados no tienen mucha razón de ser, pues en esta fase aún no se ha producido el primer episodio de violencia. Sin embargo, una vez que éste se ha producido y es de gravedad suficiente, en el estatuto de protección integral de las víctimas de violencia de género se contempla como medida la orden de prohibición de acercamiento del agresor a la víctima y sus familiares, a su domicilio, lugar de trabajo o lugares que frecuente. La distancia de protección la marca el órgano judicial. Cuando es superior a 500 metros, esta medida suele ir acompañada de la pulserita con GPS incorporado para tener localizado al maltratador, pero por debajo de los 500 metros (pueden ser sólo 200 metros en caso de poblaciones pequeñas donde el ampliar la distancia de seguridad supondría un obstáculo para que el maltratador pudiera realizar su actividad diaria) estos dispositivos de seguridad ya no se usan. Resulta un poco contradictorio, a mayor riesgo por la cercanía, menor seguridad por recursos. La contratación de los servicios de los detectives privados asegura de la manera más discreta posible el control del agresor, que en muchos casos quebrantan la medida de alejamiento. Los detectives privados podemos aportar pruebas de ello, así como de posibles conductas violentas hacia la víctima. Para la propia víctima, el hecho de saber que cuenta con el respaldo de un detective privado que en todo momento vigila su entorno le proporciona un sentimiento de seguridad imprescindible para la recuperación de su autoestima, no resultando nuestra presencia tan indiscreta como el uso de escoltas o vigilancia uniformada que podría enaltecer aún más los sentimientos de posesión hacia la víctima que suelen estar típicamente presentes en los agresores.

En muchos otros casos, la mujer se siente acosada por su pareja o ex pareja, éste la vigila en su domicilio, en su lugar de trabajo, por la calle, puede recibir coacciones, amenazas, daños a sus bienes materiales, agresiones a sus mascotas, etc. Si la  mujer decide denunciar estos hechos, si no hay un parte de lesiones, es muy difícil que el juzgadlo dicte la orden de alejamiento, tornándose difícil el prevenir episodios de violencia física hacia la mujer. En estos casos, los detectives privados somos de máxima utilidad pues realizamos la contravigilancia de la mujer aportando pruebas audiovisuales de todo lo que la mujer denuncia, además de nuestro testimonio.

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Otro aspecto relacionado con el tema que estamos tratando tiene que ver con la imposibilidad de acceso de los detectives privados a los datos de personas que tienen antecedentes por violencia de género. No es poco habitual que en ocasiones alguien quiera contratar nuestros servicios para encontrar el domicilio de su ex pareja con el fin de  averiguar qué trato reciben los hijos comunes o qué vida o educación les está proporcionando la madre y ex pareja del potencial cliente. Pues bien, muchos de estos casos son rechazados por una gran mayoría de despachos de detectives privados pues no podemos estar completamente seguros de si, tras ese interés por los hijos, lo que subyace realmente es un interés por localizar a su ex pareja para seguir ejerciendo sobre ella la violencia de género. Es una asignatura pendiente que tenemos y que, a pesar de la voluntad de todos los sectores implicados, no ha llegado aún a solventarse debido a la teórica incompatibilidad con la LOPD, puesto que los datos de las víctimas por violencia de género están especialmente protegidos.

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Detectives privados y violencia de género
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Conoce como la actuación de los detectives privados puede ayudar en los casos de violencia de género.
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