LOS DETECTIVES PRIVADOS Y EL ADN

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Hoy se puso en contacto con la agencia de detectives en Sevilla, Logia Detectives, una persona de origen humilde cuya madre fue producto de una situación bastante común en la Andalucía rural de los años de la posguerra. Su madre, ya fallecida, tuvo que trabajar como empleada de hogar en casa de uno de los muchos  terratenientes de Andalucía. Esta mujer fue objeto de capricho del hijo del citado terrateniente, ella estaba completamente enamorada del señorito, y producto de esa relación nació un hijo. La familia del padre de esta criatura no consintió tal relación y la pobre empleada de hogar fue despedida con su hijo, no siendo éste reconocido por su progenitor. Pasados unos años nuestro cliente, a la sazón el hijo producto de esa relación, escuchó por la prensa el fallecimiento de su padre biológico, y con ello el reparto de la herencia del mismo entre sus descendientes. Este hombre había crecido sin el amor de un padre, había crecido bajo el yugo señalador de la Andalucía rural como el “hijo de la desvergüenza”. El cliente se asesoró legalmente y se puso en contacto con Logia Detectives en Sevilla para poder determinar la filiación matrimonial y poder reclamar lo que le corresponde legalmente como vástago del fallecido.

“La filiación matrimonial es la relación de descendencia que existe entre dos personas, una de las cuales es el padre o madre de la otra”. El origen de la palabra filiación, viene del latín “filius” que significa “hijo”. En este ordenamiento se distinguen dos tipos de filiación: filiación por naturaleza, la cual puede ser matrimonial o no matrimonial, y filiación por adopción.

 Corresponde al Código civil en su  Título V del Libro I, con los artículos 108 a 141 redactados por el artículo 1 de la Ley 11/1981, de 13 de mayo, de modificación del Código Civil en materia de filiación, patria potestad y régimen económico del matrimonio

El artículo 108 determina cómo puede tener lugar la filiación, pudiendo ser de tres formas distintas, matrimonial, no matrimonial y adoptiva, equiparando las tres formas de filiación a los efectos producidos en el Código Civil.

Existen casos como el referido en el objeto de esta publicación donde la filiación puede ser determinada por sentencia firme, ya que el progenitor no reconoce la paternidad de la persona en cuestión.

El capitulo III del Código Civil en su sección segunda nos habla de las reclamaciones de paternidad, y se destaca que esta reclamación es imprescriptible, y puede ser ejercida por padre, madre o hijo, también determina que “Si el hijo falleciere antes de transcurrir cuatro años desde que alcanzase plena capacidad, o durante el año siguiente al descubrimiento de las pruebas en que se haya de fundar la demanda, su acción corresponde a sus herederos por el tiempo que faltare para completar dichos plazos.”

La mayoría de las veces para poder emprender la reclamación de paternidad nos encontramos con la falta de la prueba con la que poder determinar si hay consanguineidad entre el demandante y el demandado, pues suele ser común que el demandado no acepte someterse voluntariamente  a la realización del análisis de ADN necesario para determinar la relación entre ambos, y es aquí donde entra la labor de los detectives privados en Sevilla, pues la pericia y experiencia  de éstos suele ser bastante para poder recoger muestras y enviarlas a un laboratorio específico donde realizar esos análisis y que, de esa forma, el cliente pueda ejercer sus derechos.

La Sangre, Vial, Análisis, Laboratorio

Siempre que hablamos de casos de esta índole se nos viene a la memoria el más conocido mediáticamente, estamos hablando de la demanda de paternidad interpuesta por el torero Manuel Díaz “El Cordobés” contra Manuel Benítez “El Cordobés”, la cual resultó favorable al demandante gracias a la obtención de la prueba por parte de un detective privado. Este caso no hubiera sido favorable a los intereses del hijo sin esa prueba, pues resultó fundamental.

La pregunta que se estará realizando usted, querido lector, es sobre la validez de la prueba, pues suele ser creencia  que esa prueba debe ser practicada voluntariamente y bajo mandato judicial, pues bien la prueba recogida por los detectives en Sevilla es válida, pero sólo para poder empezar esa reclamación judicial, pues una vez aceptada ésta por el juez se deberá realizar una pericia más exhaustiva y con las garantías de protección judicial necesaria para no poder invalidar la prueba.

Si usted se encuentra en una situación parecida o conoce de algún caso parecido, no dude en ponerse en contacto con Logia Detectives, donde le asesoraremos adecuadamente y  estudiaremos su caso para poder tener éxito en las reclamaciones judiciales que se produzcan, teniendo la absoluta seguridad que se realizará con la máxima profesionalidad.