PADDINGTON

paddingtonDesde estas líneas, Logia Detectives, como detectives en Sevilla, queremos rendir homenaje a uno de los pioneros en la investigación privada, el detective londinense Paddington.

Ignatius Paul Pollaky “Paddington” nació en Hungría en 1828. Se exilió a Inglaterra, donde se casó, formó una familia y también creó una de las primeras agencias de detectives privados de Reino Unido. En 1862 abrió su agencia de detectives en Londres, en la calle Paddington Green, número 13, de ahí su apodo “Paddington”.

A menudo se anunciaba en el periódico The Times para asesorar sobre divorcios o injurias, aunque también se ofrecía para realizar investigaciones en Inglaterra o en el extranjero. Tenía asimismo la costumbre de insertar párrafos de misterio en las columnas “Agony” normalmente relacionados con los casos que se encontraba investigando.

Uno de sus primeros encargos, de parte de Henry Sanford, fue espiar en Gran Bretaña a los Agentes Confederados americanos que se encontraban allí comprando provisiones para la Guerra Civil Americana.

En 1867 entró en la Metropolitan Police y se especializó en inteligencia y extranjería. En esta etapa propuso algo que jamás se había hecho antes en Gran Bretaña, el registro de todos los extranjeros que llegaban a la isla.

Llegó a ser realmente famoso y su apellido se convirtió en sinónimo de intuición y perspicacia.

Además de su trabajo como detective, durante más de 25 años trabajó como corresponsal en Londres de la International Criminal Police Gazzette.

En 1882 se retiró del mundo de la investigación privada, cerrando su oficina. Ese mismo año puso un anuncio en la portada del periódico The Times, que decía literalmente: “El rumor de que estoy muerto no es cierto”.

A su retiro se mudó a Brighton, donde vivió tranquilamente con su mujer y se dedicó a jugar al ajedrez y a escribir cartas a The Times de vez en cuando.

Murió en 1918. Pocos años antes de su muerte, en 1914,  tomó el Juramento de Lealtad a la nación  y entonces le dieron la nacionalidad británica, la misma que había solicitado antes de 1862 y curiosamente le fue denegada.