¿PUEDE UN DETECTIVE PRIVADO SABER EL MOTIVO DE UNA BAJA LABORAL?

La ley 15/broken-1295776_960_7201999 sobre protección de datos personales protege al trabajador, no obligándole a comunicar el motivo de la baja laboral. El trabajador en este caso  sólo está obligado a enviar a la empresa los partes de baja correspondientes, por lo que aconsejamos a los empleadores, no presionar a su trabajador para que le comunique el motivo de la baja laboral. Es ahí cuando el empresario se hace otra pregunta….. ¿para qué voy a investigar la baja de un trabajador? Suele ser muy común que el trabajador en cuestión ya no se encuentre a gusto con su situación dentro de la empresa, o que “aproveche” la baja para cogerse unas vacaciones, para cuidar a un enfermo o para echarle una mano al bar de su cuñado y de esta forma ganarse un dinerillo extra. La mayoría de las veces es el entorno del mismo trabajador quien advierte del comportamiento ilícito de éste.

Nos vamos con otra cuestión importante a la hora de encargar una investigación laboral, el asunto de los honorarios. Una investigación laboral requiere de varios días de investigación , pues la jurisprudencia existente a este respecto obliga a que el comportamiento fraudulento del trabajador se realice con cierta asiduidad (mínimo tres días), encareciendo el total de los honorarios de una investigación laboral a una cifra que ronda los mil euros, pero estamos hablando de algo aproximado, pues las cantidades varían en función de las muchas variables que tienen los distintos casos en cuestión.

Por último, cabe destacar que para poder encargar cualquier investigación, esta persona (física o jurídica) debe tener un interés legítimo para poder encargar la misma o, lo que es lo mismo, a un trabajador el encargo debe producirse por parte de los empleadores, y siempre que haya un motivo justificado para ello, pues en caso contrario estaríamos cometiendo un delito de espionaje, agravado por un delito contra los derechos de los trabajadores.

En la mayoría de los casos el informe de un detective privado suele ser determinante para detectar el fraude por parte de los trabajadores, pues suele ser la única prueba de la que se dispone para demostrar el hecho fraudulento.